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La  artritis gotosa o gota


Abigail Bello Gallardo


“La felicidad radica, ante todo en la salud”.
George William Curtis.


La artritis gotosa o gota es la complicación más frecuente de la elevación en sangre del ácido úrico (hiperuricemia). La hiperuricemia se observa hasta en el 5 al 15% de la población general en México (Guías de diagnóstico y tratamiento. Servicio de Reumatología).

En general, se considera elevado el ácido úrico en la sangre por encima de 7 mg/dl en mujeres y de 8 mg/dl en hombres.  

De acuerdo con estimaciones epidemiológicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el 1% de la población (más de un 1,000,000 de mexicanos)  padece gota, presentándose más en los hombres en una relación 20 a 1, situación que tiende a equilibrarse cuando las mujeres llegan a la menopausia.

La gota ataca cada vez con más frecuencia a la población menor de 40 años, lo que se debe en gran medida a las altas concentraciones de ácido úrico que poseen los alimentos que se consumen habitualmente.

Hasta hace unos cuantos años la gota se consideraba característico de la tercera edad, pero hoy cobra especial notoriedad, ya que se ha comprobado que está “tocando a la puerta” de individuos con edad entre 40 y 50 años, los cuales, lamentablemente, también pertenecen a la población que padece alguna otra enfermedad crónica (Hoy la gota ataca a edades más tempranas. Reumatólogo Miguel Ángel Saavedra Salinas, Centro Médico Nacional La Raza, Instituto Mexicano del Seguro Social).



La gota es el depósito de cristales (de urato monosódico) dentro de las articulaciones que se manifiestan como protuberancias o abultamientos palpables debajo de la piel  que pueden llegar a drenar material blanquecino, sobre todo en el dedo “gordo” del pie, pero también puede presentarse en el empeine del pie, tobillo, rodilla, codo, muñeca, mano, etcétera.
El dolor comienza súbitamente, a menudo durante la tarde y noche, y con frecuencia se describe como pulsátil, opresivo o insoportable. La articulación aparece caliente y roja. Por lo regular está muy sensible (duele al ponerle incluso una sábana o cobija encima). También se puede sentir escalofrío, presentar fiebre, taquicardia, pérdida de apetito y  sensación general de enfermedad.

Este ataque o crisis de gota puede desaparecer en varios días, pero también puede retornar de vez en cuando (Hiperuricemia y gota. Eliseo Pascual Gómez, Catedrático de Medicina, Reumatología, Universidad Miguel Hernández y Doctora Francisca Sivera Mascaró del Hospital General Universitario de Alicante, España).

Algunas personas pueden desarrollar artritis crónica con daño articular, pérdida de movimiento en las articulaciones, dolor intenso articular y otros síntomas.


Otra complicación de la artritis gotosa o gota son los tofos: depósitos voluminosos de ácido úrico que se desarrollan en el cartílago, tendones y tejidos blandos del cuerpo (incluso en las orejas); por lo regular se desarrollan después de que un paciente ha tenido artritis gotosa durante muchos años y no se ha tratado especializadamente.




Tratamiento
El tratamiento incluye dieta apropiada, hacer deporte, tomar mucha agua, ingerir medicamentos para disminuir el ácido úrico, la inflamación y el dolor; realizar procedimientos especializados, rehabilitación física, apoyo psicológico y en algunos casos, la cirugía (operación).



Solo es preciso tomar medicamentos si existen síntomas dolorosos, inflamatorios o si se superan valores de 12-13 mg/dl  (Guía Práctica de la Salud 11. Enfermedades del metabolismo. Ácido úrico y gota. Hiperuricemia. Clínica Endocrinológica. Dr. Enciso; España).
El objetivo del tratamiento debe ser reducir los niveles de ácido úrico por debajo de 5 mg/dl.

Por favor no se automedique porque algunos medicamentos para el dolor pueden elevar el ácido úrico.

El especialista en diagnosticar y tratar la artritis gotosa o gota es el reumatólogo.

Prevención
Para prevenir la gota se debe evitar la obesidad, controlar estrictamente la diabetes y  presión elevada, así como consumir dieta baja en grasas.
Es fundamental, asimismo, acudir con un especialista si sospechamos de algún padecimiento renal (enfermedad en los riñones como la insuficiencia renal o cálculos en los riñones) y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
Atender esta enfermedad en sus etapas tempranas es importantísimo, ya que en esta fase no hay destrucción articular y lo más seguro es que el tratamiento tenga éxito y permita al enfermo reintegrarse rápidamente a sus actividades diarias.
Sin embargo, muchas veces el paciente piensa que lo que le pasa no es grave y continúa comportándose de la misma forma. En dichas circunstancias, su principal enemigo es él mismo, ya que es muy difícil hacerle comprender que debe cambiar sus hábitos y los factores que le llevaron a padecer la enfermedad (Hoy la gota ataca a edades más tempranas. Reumatólogo Miguel Ángel Saavedra Salinas, Centro Médico Nacional La Raza, Instituto Mexicano del Seguro Social).

El nutriólogo  puede indicarle una alimentación apropiada para  reducir los niveles de acido úrico en sangre. Sin embargo, menciono a continuación algunos alimentos que debe eliminar de su alimentación si sufre una crisis de artritis gotosa, hasta que supere la crisis:
-Vísceras (hígado, sesos, riñón, mondongo, corazón, criadillas, riñones), mariscos, pescado azul (anchoas, sardinas, arenques), atún, camarones, langostas, mejillones, embutidos y carnes rojas, los cubos de caldo para sopa, consomé, el ganso, el extracto de carne, champiñones, espinacas, espárragos, coliflor, helados, alimentos fritos, carne molida, cerveza, bebidas alcohólicas (brandy, whisky, ron, ginebra y vodka). 

-Aumente el consumo de líquidos (agua y bebidas naturales). Es importante tener un consumo de 3 litros de líquidos al día, ya que esto va a favorecer la eliminación del ácido úrico a través de la orina, evitando los cálculo o “piedras” de ácido úrico en el riñón.

-Evite los jugos empaquetados y los refrescos debido a que contienen fructosa en forma de jarabe de maíz alto en fructosa, ya que este azúcar estimula la producción de ácido úrico.

-Hay estudios que han encontrado que algunos nutrientes como el ácido fólico, la niacina (vitamina B3), tienen efectos beneficiosos para disminuir los altos niveles  de ácido úrico en la sangre y por ello es bueno ingerirlos (GeoSalud. Cuidados en la dieta para disminuir el ácido úrico. Nutricionista Daniela Cordero. Touger-Decker, R. Nutrición y dietoterapia de Krause. 9º Edición. México). 

-Elimine el sobrepeso, gradualmente.

-Evite los ayunos prolongados (de más de 5 horas durante el día).

-Si el médico le receta medicamentos para prevenir la gota o los cálculos en el riñón, es importante que lleve su tratamiento al pie de la letra y que nunca suspenda el tratamiento sin la indicación de su médico, aunque usted “ya se sienta bien”.  

-El reposo y el frío local también le harán sentirse mejor.

-Si sabe que tiene el ácido úrico elevado o padece gota, cuando vaya a tomar medicamentos nuevos, coméntelo con su médico.

Como siempre, insisto en la necesidad de que las instituciones de salud en México, informen a la población de manera sencilla, breve y frecuente, a través de todos los medios de comunicación, acerca de las enfermedades y de cómo prevenirlas, e implementar políticas públicas de salud eficaces hasta que realmente disminuyan.